Cómo preparar el riego antes de las vacaciones
La comprobación más útil se hace mientras aún estás en casa: montar, medir y observar qué ocurre con el programa que vas a dejar.
1. Agrupa plantas con necesidades parecidas
Separa los grupos que riegas de forma distinta. No uses el mismo consumo estimado para una maceta grande y una pequeña sólo porque estén cerca. El cálculo de la reserva sirve mejor cuando los datos representan cada grupo.
2. Mide el consumo del montaje
Marca el nivel inicial del depósito. Deja funcionar varios ciclos en condiciones parecidas a las que habrá durante la ausencia y comprueba cuánto baja el agua, descontando otras pérdidas cuando puedas medirlas. Revisa también el estado del sustrato y la salida de cada gotero.
Un consumo medido en días frescos puede infravalorar una semana muy calurosa. Si no puedes estimar con confianza lo que necesitarán tus plantas, prepara un control presencial.
3. Dimensiona la reserva
Para un grupo de consumo similar:
Litros = macetas × días × ml diarios ÷ 1.000 × (1 + margen ÷ 100).
Ejemplo aritmético: 8 macetas, 7 días y 200 ml diarios por maceta requieren 11,2 litros. Con un margen ilustrativo del 25 %, el resultado es 14 litros. Esos 200 ml no son una recomendación para ninguna especie.
El agua que quede por debajo de la aspiración no estará disponible para la bomba. Considera volumen útil, no sólo capacidad nominal. Haz el cálculo con tus datos.
4. Prueba también los intervalos sin riego
Comprueba que el depósito no sigue bajando por un flujo no previsto después del ciclo y que no hay uniones con fugas. Revisa la instalación antisifón y las alturas en el manual del modelo; no hay una disposición universal.
5. Deja un montaje accesible
Evita ocultar filtros o conexiones donde no puedas revisarlos. Guarda la referencia del equipo y las instrucciones. Si alguien va a pasar a comprobar las plantas, deja indicaciones sobre nivel de agua, funcionamiento y cómo detener el sistema.
Lista antes de salir
- Programa correcto y distribución comprobada en cada salida.
- Depósito con reserva útil suficiente y ubicación estable.
- Panel colocado según instrucciones, o alimentación comprobada.
- Sin fugas ni drenaje fuera de las macetas.
- Alternativa de revisión si las condiciones cambian.
Este procedimiento es una propuesta editorial de comprobación, no un ensayo de autonomía ni una garantía de supervivencia de las plantas.